Hace unos años, decidí realizar un viaje por Francia en coche durante las vacaciones de verano. La primera etapa fue Burdeos, donde planeé pasar un par de días. Pero el destino hizo que el sur de Francia se viera asaltado por una terrible ola de calor... y el hotel no tenía aire acondicionado. Así que, ante la rebelión familiar, opté por cambiar de planes y buscar otro hotel en un sitio algo más fresco. Aterrizamos así en Poitiers y descubrimos, casi por casualidad, una región que merece un v...