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Lugares con Historia

17 Dic 2007

Rincones de Roma | 17 de Diciembre 2007

Este fin de semana he tenido la ocasión de visitar la exposición sobre Roma (titulada Roma - SPQR) en la Fundación Canal de Madrid. Ello me ha inspirado el tema de este post. En la exposición se pueden ver muchas maravillas, grandes obras artísticas. Pero yo, a veces, prefiero la "arqueología menor" de las cosas pequeñas, los insignificantes objetos que nos transmiten algo sobre sus dueños o los lugares donde habitaron personas comunes. De esto trata, precisamente, este pequeño comentario. Pero preparaos, porque la introducción va a ser larga y pesada.

En la foto podéis apreciar la que, sin duda, es mi área favorita de Roma. No por nada en especial, porque la capital italiana es tan rica en tesoros que cualquiera de sus esquinas podría ser mi área favorita. Pero esta fue la que visité en primer lugar, la primera vez que estuve en esta ciudad. Por eso tengo especial cariño a este "barrio" tan especial. Por cierto, gracias, Google, no sé qué haría sin ti...

Bien, pues quien conozca Roma identificará rápidamente los monumentos que os muestro. Yo siempre he pensado que en Roma hay dos tipos de visitas. Las de las grandes vistas y los maravillosos monumentos, y las de los detalles. Pues bien, aquí hay tres grandes vistas: el famoso Vittoriano (círculo rosa en la imagen), las ruinas del Foro de Roma (verde) y la plaza del Campidoglio (azul). El primero de ellos, el monumento a Vittorio Emanuele II, es un inmenso edificio, mezcla entre máquina de escribir antigua y enorme pastel de boda, cuya principal función, creo, es la de servir de punto de orientación para la visita de todo este barrio. Y lo utilizaremos como tal. A la derecha del Vittoriano se encuentra la escalera de la iglesia de Ara Coeli, y un poco más allá, la entrada a la plaza del Campidoglio, el espacio urbano más bello y perfecto de todos los tiempos, diseñado por el mismísimo Miguel Ángel y presidido por la estatua del emperador Marco Aurelio. Y, entrando en la plaza y pasando los Museos Capitolinos, la más maravillosa y evocadora vista que nos ofrece Roma: los restos de los foros imperiales.

Cualquiera de estas maravillas merece una visita, pero hoy me voy a detener en dos pequeños detalles. El primero está marcado con un punto amarillo y es la Via dei Fori Imperiali, una gran avenida que atraviesa los restos arqueológicos y une el Coliseo con la Piazza Venezia. Elegante, pero destructora vía que debemos a Benito Mussolini, cuya mente imaginó un gran paseo en el que se pudiera contemplar la grandeza de la Roma Antigua. Y, para recalcarlo, hizo poner en una pared cuatro mapas en mármol que explicaban la expansión del antiguo Imperio Romano, desde los orígenes hasta el momento de máxima amplitud del Imperio, con Trajano. Creo que el quinto mapa estaba destinado a mostrar el imperio italiano bajo el yugo fascista... pero no sé si esto lo he leído, o me lo han contado. No lo puedo asegurar, aunque me parece coherente.

El segundo de los detalles es el que más me fascina. Se trata de unas ruinas situadas entre el Vittoriano y la escalera de Ara Coeli, y que he marcado con un punto rojo en la imagen. Es increíble, pero allí, entre todos estos enormes monumentos, están los restos de una ínsula romana. Sí, una antigua edificio de viviendas, de las que eran comunes en la antigua Roma -donde, obviamente, el precio del suelo era tan prohibitivo como en la actualidad. Las ruinas permiten apreciar que se trataba de una ínsula de cinco pisos que tenía una taberna en el nivel inferior, una entreplanta más o menos amplia y, por encima, varias plantas de viviendas en las que probablemente la gente tenía que entrar agachándose (o bien, como sospecho, eran más bajitos que los italianos actuales).

La conservación de la ínsula, como en muchos casos, se debe a la casualidad. Parte de sus muros se utilizaron para la construcción de una iglesia y, de hecho, se conserva parte de su decoración (unos frescos del siglo XIV, visibles y a la intemperie...). La iglesia ya no está, pero la ínsula permanece. Un magnífico regalo de Roma.

Podéis encontrar más información en la web que os indico en la sección de enlaces. La verdad es que la ínsula merece la pena, y es una de estas sorpresas que nos esperan en todos y cada uno de los rincones de la Ciudad Eterna. Por otra parte, me sirve para demostrar que, como dice la gente que me conoce, mi cabeza está llena de datos irrelevantes pero curiosos. En este caso, un pequeño detalle en una ciudad llena de grandes detalles.

Hay 5 comentarios

Escribe el tuyo

  • Anónimo

    Anónimo | 12/01/2008 (10:21)

    Para encontrar mas informacion sobre las insulas, visitad mi blog http://historiaantiguaromana.blogspot.com/

  • Anónimo

    Anónimo | 31/05/2008 (21:07)

    Por casualidad, preparando mi viaje a Roma, encontré una referencia a la ínsula. Fue una gran sorpresa, pues no tenía ni idea que se conservase uno de esos edificios. Buscando información sobre el edificio acabé en tu Blog. ¿No recordarás si podía visitarse sin problemas la ínsula? Según la guía, hace falta un permiso especial para la visita, pero soy incapaz de saber dónde se pide.

  • Sinuhe | 02/06/2008 (09:11)

    Hola! La insula de Ara Coeli se puede visitar concertando la visita con el ayuntamiento. La información está en la siguiente página de internet:
    http://www.romaturismo.it/v2/allascopertadiroma/en/musei10.html

    Por otra parte, también se ofrecen visitas guiadas, aunque son bastante caras. Puedes encontrar los datos en http://www.romeguide.it/FILES/visite/Insula_AraCoeli.htm

    En la primera de las webs encontrarás también otros monumentos de la Roma antigua que escapan de los circuitos habituales. Merecen la pena, si tienes ocasión de visitar algunos de ellos tendrás agradables sorpresas para "iniciados".

    He de decirte que, por falta de tiempo y de previsión, yo no pude visitar la insula por dentro. No obstante, te aseguro que desde la calle se ve una buena parte de las ruinas. Te lo digo por si no consigues entrar... eso sí, necesitas saber la ubicación exacta y lo que estás buscando, porque entre tantos restos es difícil saber si lo que estás viendo es exactamente la insula. Pero, en cualquier caso, merece la pena. Yo creo que ese entorno es una de las partes más interesantes de la capital italiana.

    Que lo disfrutes...

  • Anónimo

    Anónimo | 06/06/2008 (09:23)

    ¡Muchas gracias, Sinuhe!

  • Anónimo

    Anónimo | 24/09/2008 (14:59)

    Acabo de llegar de Roma. De alguna manera, Piazza Venezia, es paso obligado hacia cualquier ruta dentro de la ciudad. Ojeando la guía, descubrí que me encontraba frente a los vestigios de la ínsula próxima a la escalinata de acceso a la iglesia de Sta. María Ara Coeli. Desde que vi una película de P.P. Pasolini (no recuerdo el título) en la que una ínsula es escenario de diversas secuencia, quedé fascinado por esa laberíntica construcción.
    Ya puesto, no puedo dejar de mencionar la secuencia de esa misma película en que un grupo de trabajadores (tal vez esclavos) arrastra la cabeza de la estatua de Constantino, observado por el espectador desde el extremo de un callejón tan estrecho que no pueden pasar con su cargamento.

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