04 Ago 2008
Hace ya algunos años tuve la oportunidad de componer música para cine. En esos tiempos “pre-modernos” se utilizaba un aparato llamado moviola (inventado en 1924), que servía para editar las tomas en la película definitiva; cuando se inventó el cine sonoro, la moviola era el aparato idóneo para agregar y editar la banda sonora: diálogos, ruidos y música. El compositor de música cinematográfica debía escribir su partitura a partir del script de la película y de las necesidades planteadas por el director del filme, quien podía pedir fragmentos de música alegre, triste, misteriosa, de terror, etc., es decir, un enorme conjunto de calificativos a más de abstractos. Estas piezas musicales podían ser grandes composiciones de 1, 2 ó 3 minutos, por ejemplo para el momento de los créditos, o pequeñas piezas que se ajustaban a otras tantas pequeñas escenas o tomas. La naturaleza de la moviola exigía que dichas tomas se midiesen en segundos, y en tercios de segundo, así el músico podía disponer de, por ejemplo, 4 segundos, más dos tercios de segundo para una escena determinada. Lo más fácil en este caso sería componer dos compases de 2/4 más dos corcheas de tresillo en un tempo de negra=60, aunque sobraría un silencio de corchea de tresillo que debía eliminarse. Otra solución podía ser un fragmento con tres compases: 3/8+3/8+2/8, en un tempo de corchea=180 (60*3=180), lo que nos da el tiempo exacto requerido para la escena. Este pequeño ejemplo nos muestra que en el mismo segmento de tiempo es posible la inclusión de dos fragmentos musicales con tempos diferentes. El tempo, para decirlo fácilmente, es la velocidad en la que sucede la música: una música rápida puede estar en tempo allegro, o en negra=144, que significa que sonarán 144 negras en un minuto. Es posible escribir un fragmento musical continuo que contenga dos tempos diferentes, uno después del otro. Por ejemplo, tenemos una escena que requiera música lenta durante 10”, seguida de 7” de música rápida, aunque sin interrupción en el discurso musical, ¿Qué hacer en este caso? Los primeros 10” pueden ser compases de negras=48 (48 negras en un minuto), lo que sería un tempo muy lento; para conectar con un tempo de corchea=240, lo que es extremadamente rápido. Para poder conectar ambos tempos en forma coherente lo más fácil es escribir un fragmento en quintillos de semicorchea en el último compás del fragmento lento, y tomar uno de estos valores como pivote, y escribir: “una semicorchea de quintillo es igual a una corchea en el tempo nuevo”. De esta manera se asegura el compositor, que tanto el director de la orquesta, como los ejecutantes, tendrán un modo seguro para transitar cómoda y seguramente de un tempo al otro, sin tener que interrumpir el discurso musical. Este procedimiento se conoce como Modulación de Tempo, en analogía a la modulación tonal, que nos permite ir de una tonalidad a otra por medio de cadencias (subdominante, dominante, tónica), aunque en nuestro caso nos valemos de notas pivotes.
Esta experiencia me motivó para estudiar más a fondo este recurso, novedoso para mí, y me di a la tarea de calcular las duraciones de los valores más comunes, a través de valores metronómicos diferentes, descubriendo que las inmensas posibilidades en cuanto a modulaciones de tempo son innumerables. Posteriormente me di cuenta que esta inquietud la han tenido otros músicos y compositores en diversas partes del mundo, pero sobre todo, en Estados Unidos. El compositor Elliot Carter ha utilizado este recurso, que él llama “modulación temporal”, desde hace medio siglo. Henry Cowell lo presintió cuando escribió su famoso tratado “New Musical Resources”, en 1920. Compositores como Stockhausen, Boulez y Xenakis, han abordado, de alguna manera aspectos de este problema. Frank Zappa utilizaba la “modulación métrica”, que es una forma variada de la modulación témpica, insertando tresillos en quintillos, por ejemplo. Esta técnica provee los mismos resultados sonoros, pero dificulta la ejecución a los músicos.


Por ejemplo, en esta figura tenemos en (a) una modulación de tempo en la que una semicorchea del primer compás es igual a una semicorchea de sietillo en el segundo compás. Como ambos compases son de ¼, obviamente el segundo compás deberá tener un tempo más lento que el primero, porque en el ámbito de ¼ existen siete notas con el mismo valor que las cuatro semicorcheas del primer compás. Este tipo de modulación permite que al variar el tempo, se incluyen los valores rítmicos jerárquicos del nuevo tempo, posibilitando más variedad rítmica al discurso musical. En (b) tenemos la misma modulación, aunque en este caso es una modulación métrica, porque se conserva el tempo precedente, cambiando solamente el valor del compás. Para los interesados en este tema, les recomiendo que lean el interesante artículo “Towards a Theory of Tempo Modulation” (2004), de Fernando Benadon, de la Universidad de California en Berkeley, que está muy actualizado y tiene una bibliografía muy interesante.
No puedo terminar este artículo sin mencionar la invaluable contribución del compositor mexicano, nacido en EU, Conlon Nancarrow, quien con ayuda de pianos mecánicos (pianolas), ha desarrollado enormemente, no solamente la noción de modulación témpica, sino que ha introducido la de Politempi, que significa la intervención de melodías ejecutadas en diferentes tempos en forma simultánea, en los cuales se desarrollan también modulaciones témpicas continuas (acellerandos y rallentandos). El siguiente paso, creo yo, es el poder incorporar en forma orgánica variaciones témpico-rítmicas en el ámbito de las microestructuras, aunque este tipo de recursos estaría necesariamente limitado al campo de la composición electrónica y computacional, ya que su extrema complejidad la haría endiabladamente difícil de ejecutar por un músico de carne y hueso en directo.
Por lo tanto, pongo a consideración de nuestra Comunidad este tema “Modulación de Tempo”,esperando que cause, no tan sólo interés, sino motivación.
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Hay 6 comentarios
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mark2 | 04/08/2008 (16:17)
¡Hola amigo! Muchas gracias por tu post, muy interesante
visualmilenio | 10/08/2008 (16:19)
Saludos jorgerene:
Muy explicativo el post. Aunque la música no es mi fuerte, veo el desempeño técnico y la elocuencia firme del tratado. Hay software que permiten trabajar con partituras, creo que será una buena idea trabajar con lo que has expuesto.
jorgerene | 11/08/2008 (02:25)
Hola visualmilenio:
Te agradezco tu interés en este post. Sé muy bien que te dedicas al mundo de la cibernética, por lo que me gustaría ponerte "al día", en cuanto al tema que nos ocupa.
La famosa moviola que he mencionado está prácticamente en desuso, aunque existen por ahí programas emuladores que tienen nombres como "moviola...algo", y que cumplen. en el ámbito informático, con las funciones que desarrollaba la citada máquina.
En la actualidad el trabajo de edición (de imágenes y de sonidos) se realiza a partir de una computadora, generálmente una macintosh. Los programas musicales más usados en la industria son: ProTools, Cubase y LogigPro, entre otros. básicamente todos estos programas, que podemos definir "de usuario", hacen exáctamente lo mismo: grabación y edición de audio digital, grabación y edición de archivos MIDI, sincronización entre archivos de ambos formatos, etc. Al trabajar en el audio muchos músicos utilizan loops, que vienen disponibles en discos o en internet (no es ese mi caso: yo prefiero crear mis propios loops). Si estás trabajando en una producción, puedes tener una pieza musical compuesta, tanto por archivos MIDI, como da Audio (generálmente .WAV, o .AIFF, que son los más comunes. Si tu pieza corre a una velocidad de, digamos negra=144, pero quieres incluir un archivo en loop grabado en negra=120, entonces tienes un problema en cuanto a la sincronía del tempo de la pieza. Existen herramientas que te permiten igualar el tempo, sin afectar la afinación (porque si cambias la velocidad de un audio, como en una cinta o en un disco análogo , se altera la altura del sonido). Hay además loops que vienen en un formato llamado .REX (ReCycle export) que tienen la virtud de igualar en forma automática su tempo al de la pieza musical.
Para sincronizar video y audio, incluyendo diálogos, voz en off, ruidos,efectos especiales, etc., se conforma una red comandada por un código SMPTE, el que sincroniza eventos MIDI, audio y video, permitiendo una edición perfecta de todos estos eventos. El formato SMPTE seguramente lo has visto en algunos videos en los que aparece una barra con unos numeritos en la parte posterior de la pantalla, estos numeritos indican: horas, minutos, segundos, décimas de segundo y cuadros (frames).
Este sistema es particularmente útil cuando le pones ruidos a una película de dibujos animados, puesto que los puedes colocar en el momento exácto en que sucede la acción, tan sólo indicando el cuadro específico. Además de interesante, la adición de ruidos a una película (sobre todo de dibujos animados) es un trabajo extremádament divertido.
Sin embargo, mi propuesta teórica tiene poco que ver con este tipo de productos, y por lo pronto se encuentra en el campo de la "Música Pura", y desgraciadamente los programas de usuario, comercialmente estandarizados, son de poca utilidad para estos propósitos.
Espero escribir pronto un artículo en el que explique mis motivos y mis investigaciones al respecto.
Saludos.
lauramarin | 19/08/2008 (16:33)
Hola amigo.
Gracias por tu valioso comentario. Me gustó mucho. Yo no conocía realmente la ecuación correspondiente a cualquier sistema temperado basado en la duplicación de la fundamental. Espero algun dia poder leer ese libro tuyo que va a estar muy interesantepor lo que veo a mejor dicho, por lo que leo.
Gracias por dedicar un poco de tu tiempo a responder y a comentar en mi post. ¡Saludos!
Anónimo | 03/11/2008 (18:41)
Muy interesante y bien explicado. Por curiosidad, eres el autor del artículo "Metric Modulation" de Wikipedia? Me llama la atención que dicho artículo también mencione como fuente principal el trabajo de Benadón.
Lo seas o no, creo que por tu conocimiento del tema y de la lengua inglesa deberías escribir la versión en este español, lengua común de tantas naciones que componemos eso que a los políticos les gusta tanto decir pero que luego todo queda en una idea vaga: la Hispanidad. Hagamos los hispanos de la Hispanidad algo real contribuyendo a hacer el conocimiento más accesible tanto para un chiquillo boliviano como para un ama de casa española o un estudiante del sur de EE.UU.
Saludos.
jorgerene | 04/11/2008 (01:50)
Hola amigo anónimo:
No, no soy el autor del artículo de Wikipedia, aunque fue una de mis fuentes, además del artículo de Benadón y otros artículos, libros y pláticas con mis colegas músicos. La razón por la que pongo a la consideración de nuestra Comunidad este tema de la Modulación Témpica, o temporal, es porque me encontré con la necesidad de estudiarlo a causa de un libro que estoy escribiendo sobre temas musicales y, dada la novedad del tema, consideré que seria interesante para nuestros jóvenes estudiosos, sobre todo aquellos que estudian música.
En este momento estoy escribiendo acerca de la utilización de la "espacialidad" como elemento estructural en la construcción musical, tema también novedoso e interesante, del que prometo escribir algo en este blog.
Estoy de acuerdo contigo en que el conocimiento contemporáneo debe estar disponible en nuestra hermosa lengua, y en este sentido, en ocasiones hay palabras en inglés, francés o alemán, que no existen en nuestro idioma, y pues hay que "inventarlas". Por otro lado es también muy común que, en su afán traductorio, algunos escriben barbarismos espantosos, como "samplear", en lugar de "muestrear", "sampleadores!", en vez de "muestreadores", "librería" (por librarian), en lugar de "biblioteca", etc...
Agradezco tu atención en mi blog.
Saludos.
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