–El infierno no existe, –dijo el agnóstico.
–Entonces, ¿para qué existe el dolor? –preguntó el filósofo.
© 2008 balmyz.
Donde Euterpe es reina indiscutida y conduce a un inmaculado éxtasis al darle un significado totalmente nuevo a la última línea de Tosca:
[O Scarpia] Avanti a Dio!
Sí, dejar que la música esparza sus encantos dentro de nuestro corazón es una manera de estar en presencia de Dios.
Invaluable compañía, predicadores que en sus fervores claman por fieles de la Literatura para que comparezcan a la veneración del drama, la comedia o la ficción, en comunión con esta deidad elemental que transciende la ilusión de la realidad.
En esta categoría están las cosas que mantenemos cálidamente cerca del corazón. No importa si son o parecen veraces lejos de nosotros, en nuestro Sanctum Sanctorum, brillan con luz propia y nos proporcionan un sentimiento de pertenencia en la lucha por la vida.
Sobre este blog...
Diario íntimo, filosofía profunda y llana, de_mente errante y escritura en desvarío y rácana.
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