Kalipedia Logo

Kalipedia

Saltar directamente a:
  1. Registro
  2. Iniciar Sesión




Cuentos y paremias

23 Jun 2008

Correlativo | 23 de Junio 2008

Photobucket–El infierno no existe, –dijo el agnóstico.
–Entonces, ¿para qué existe el dolor? –preguntó el filósofo.

pain

© 2008 balmyz.

Hay 10 comentarios

Escribe el tuyo

  • mark2 | 24/06/2008 (08:04)

    Hola amigo,

    es agradable volver a tener un escrito tuyo

  • balmyz | 24/06/2008 (18:18)

    Hola Mark2,
    ¡gracias!
    ¡Felicitaciones por la nueva sección de Dudas.
    Una muy buena idea... Sin dudas...

  • visualmilenio | 05/08/2008 (02:27)

    El agnóstico duda hasta de su conocimiento, (ver la etimología de agnóstico) http://etimologias.dechile.net/?agno.stico

    El filósofo crea, aunque su filosofía este fundamentado o no, ha creado conocimiento. Una vez dijo Euclides "Que nadie entre aquí sin saber Geometría" ¿Era agnóstico este griego? Tenía un pensamiento tangible pero no era agnóstico. Todo por lo que crees tal vez termine siendo falso o verdad, pero crees!!!, aunque equivocado o no el infierno para muchos es el tormento que Satanas propina a quienes hicieron sufrir en vida a otro ser, pero el dolor existe aquí, y no estamos en el infierno.

    ¿O lo estamos? La primera guerra mundial fue un infierno, la segunda guerra mundial la intensificó, fueron infiernos en su momento, es realidad.

    Dante alighieri no se imagino los horrores que pasamos en el siglo XX, debería reescribir la Divina Comedia o sacar una segunda parte. Quien no ha padecido en este mundo, no ha encontrado aún su infierno.

  • balmyz | 06/08/2008 (00:14)

    Hola visualmilenio.

    Es muy interesante tu comentario, gracias por hacerlo.

    En realidad el marco de contención de mi nanocuento abarca solamente la idea cósmica del dolor.
    Los participantes, si bien pueden ser integrados en el área de discusión que ocupan, no son los únicos que pueden desarrollar este diálogo.
    En el entorno del tiempo el dolor es una presencia que tiende a ser cíclica por el simple hecho que la materia no puede soportarlo permanentemente y busca escapes en la pérdida del conocimiento o en otras vías similares.
    En la eternidad no existe ese «descanso» y la presencia del dolor se supone irremediable y redundantemente eterna. Existe, entonces, posibilidad de la antigua creencia acerca de que la eternidad es exactamente como la creemos, de modo que quien se imagina una corte celestial del tipo existente en nuestro mundo, así la encontrará, mientras que quien sueñe con amplias planicies de suave gramilla, mansa brisa y clima ideal, allá los encontrará.
    En este diálogo, ambos contendedores explican su sentido del más allá y ambos parecen en falta, cosa no sorprendente dado que no poseen el conocimiento de todas las variables de la ecuación.
    Gracias otra vez.

  • jorgerene | 22/08/2008 (02:48)

    Hola Balmyz:
    ¿por que siempre se han quebrado al cabeza los filósofos?: está claro que sin ellos tendríamos una idea muy primitiva del Mundo, pero ¿tiene que ver el dolor con el infierno? porque yo pienso, en forma sucinta y simple, que si no hubiese dolor, no tendríamos un punto de referencia para gozar el no-dolor, o el placer. ¿por qué los ciudadanos de países con religiones semíticas tenemos que relacionar el dolor con el castigo? Porque el infierno es un castigo divino inventado por un Dios, supuestamente amoroso, pero que no duda en amenazar a sus cria turas con castigos espantosos.
    En realidad, el cielo y el infierno están aquí, en esta vida. El infierno de la guerra, el hambre, la miseria, el remordimiento, etc., y el cielo del simple amor al prójimo, la alegría del trabajo bien hecho, de la capacidad de asombro, la certeza del conocimiento científico, el disfrute del Arte, el sexo con el ser amado, la responsabilidad con las creaciones de la Naturaleza (animales, plantas, ecosistemas, etc.) en fín, la vida es hermosa, entonces ¿para qué nos atormentamos con supersticiones anacrónicas, hace tiempo superadas, pero heredadas por tradición familiar, que nos aterrorizan con la amenaza de un infierno eterno, de un castigo (quien sabe de que o por qué), o esa basofia deleznable del "pecado original". Propongo que superemos el pensamiento mágico y trascendamos al razocinio lógico basado en el real conocimiento.
    Dejemos el pensamiento mágico al ámbito de las Bellas Artes, que es a donde pertenece.
    Saludos.

  • balmyz | 22/08/2008 (05:21)

    Hola jorgerene.

    Te agradezco que hayas hecho este comentario.

    En ocasión de subir este nanocuento tuve algunas dudas por el simple hecho de tocar, aunque sólo sea oblicuamente, un tema conocido por su capacidad para la controversia.

    Sin embargo no produjo mucha reverberación y eso está bien porque dice mucho acerca del poco interés que despierta el tópico.

    Ahora bien, dado que haces preguntas y tomas una posición permíteme comentar mi punto de vista: en el último párrafo de mi comentario anterior escribo, en esencia, que ambos interlocutores están en falta por no tener conocimiento de las variables involucradas.

    Otro punto es que solamente los filósofos pre-socráticos trataron de explicar al Mundo desde una visión teológica. Luego aparece la ciencia como Deidad y todo se explica a través de ella.

    Hasta aquí los hechos, ahora: fíjate que estamos jugando con conceptos abstractos dado que no tenemos todas las variables: tu idea de que el infierno es la guerra, el hambre, la miseria, etc. es «otra» manera de expresar lo que digo en mi nanocuento ya que defines el infierno por cosas que causan dolor físico.

    Ahora bien, tu descripción de un Dios, supuestamente amoroso, que inventa un castigo espantoso para sus «amadas» criaturas, se asemeja en mucho al demiurgo bosquejado en el Viejo Testamento. Si creemos en Dios y deseamos definirlo lo único que podemos hacer es decir lo que no es, simplemente porque no sabemos lo que es; y lo que no es, naturalmente, es una contradicción. Si es Amor, no puede ser desamor.

    Esta simplificada manera de intentar dibujar lo inefable demuestra la falta total de conocimiento que tenemos en ese territorio pero al menos nos dice algo acerca de la divinidad: no es posible que haya creado semejante castigo ni que condene, por así decir, a nadie a sufrir, a lo sumo podemos aceptar que de existir toda esa parafernalia de retribución a la maldad venga del mismo ser humano pero esto último es motivo de otra conversación.

    Lo que sí debemos hacer, es imperativo que lo hagamos so pena de caer en el infantilismo, es hacer crecer la fe acorde con los años y la inteligencia que se nos han dado. Pablo, en una de sus epístolas nos dice algo así como: cuando era un niño creía cosas de niño pero al crecer creí cosas de adulto.

    Como bien dices, para el hombre de fe esto supone pues superar el pensamiento mágico pero no el acomodarse en el punto opuesto y negarse definitivamente a «sentir» lo que el infinito del interior (casi te escribo «alma» pero supongo que eso también puede ser considerado como parte del pensamiento mágico) a «sentir» lo que el infinito del interior, te decía, le reclama. El ser humano es una inmensa aspiradora con un interior tan infinito como el universo exterior, o más quizá. Ese interior necesita ser llenado por algo infinito o está condenado a soportar un «infierno» muy particular que comienza con la insatisfacción por causas desconocidas y puede llegar hasta la pérdida del yo en una miríada de identidades.

    Con estas palabras quiero expresarte que nada de lo que mencionas en tu comentario está involucrado en el nanocuento. Tú te refieres a una elección que el ser humano puede hacer libremente: creer o no en un canon que no intento juzgar por falta de conocimiento mientras que el nanocuento habla de un infierno muy particular que no tiene que ver con una religión específica sino con una integración psíquica y física en la tierra de nadie llamada «Yo».

    Infierno es una palabra equívoca, de ahí las dudas que tuve para subir el cuento y que menciono al principio, lo primero que surge en la mente al oírla es un antro de fuego con criaturas demoníacas infligiendo torturas a los condenados... pues ésa es sólo una colorida idea que nos llega desde tiempos muy remotos pero si logras retirar de tu mente esa imagen es posible que puedas ver con más claridad lo que el vocablo significa: todo aquello que divide, lo que atomiza y es contrario a la unidad simple y pura. Así como desde el punto de vista físico el dolor es un método de detección temprana del peligro, desde el punto de vista psíquico es en realidad el identificador, la llamada de atención, de esa pérdida de nuestra unidad. Ambos dolores son reales pero no iguales.

    Por otro lado, negar la existencia del pensamiento mágico es algo así como lo que hace el avestruz: esconder la cabeza en un hueco y pretender que no existe lo que no ve. Simplemente el pensamiento mágico existe porque el ser humano necesita de él para concretar partes de ese infinito al que me refería antes, superarlo es ajeno a nuestra naturaleza. ¿Recuerdas aquello de que «las brujas no existen pero a medianoche en un bosque oscuro, las hay, ¡ya lo creo que las hay!»

    Pero esto es tema de otra discusión.

    Definitivamente estoy de acuerdo con algunas de las cosas que mencionas pero insisto en que no tiene mucho que ver con el nanocuento o al menos mi perspectiva al escribirlo no involucraba esos elementos; lo cual no quiere decir que tu posición sea inválida. Solamente son diferentes facetas de una misma piedra.

    Te agradezco nuevamente tu nota. Me ha hecho pensar y en mi entorno ¡eso es muy bueno!

    Un abrazo.

  • jorgerene | 24/08/2008 (07:22)

    Hola Balmiz:
    Por lo menos mi comentario te motivó para aclararme cosas y para hacerte pensar, lo cual me pone muy feliz, porque finálmente, el propósito de este tipos de blogs es ese: hacernos pensar y salir de ese "standard" de pensamiento en que nos tiene atrapado el Sistema con sus medios de condicionamiento (que llaman de "información"), que incluyen a la Religión, que yo ataco por eso, porque condiciona a la población para no pensar, y aceptar el status quo imperante, en el que nos mantienen en un estado de servidumbre y semi esclavitud (me refiero a nuestros muy explotados pueblos americanos), pero ya me salí del tema....
    Tu comentario me ha abierto nuevas posibilidades de pensamiento: no se me había oscurrido, por ejemplo, que es mejor definir lo que No es Dios, muy sugerente. Tu concepción del infierno también me llama la atención: la disgregación del Yo, quizás un castigo autoimpuesto, suena muy interesante y provoca en mi el deséo de ahondar más en ese tema.
    Por cierto, estoy leyendo un libro muy recomendable. que puede ayuidarnos a descifrar este embrollo: "El cerebro y el mito del yo", subtitulado: "El papel de las neuronas en el pensamiento y comportamiento humanos", del Dr. Rodolfo R. Llinás, Editorial Norma, Bogotá, 2003. Llinás es uno de los investigadores más distinguidos, a nivel mundial, acerca del tema que aborda. El libro está escrito en inglés, y traducido al español. En el texto se refiere al "si mismo",la traductora, Eugenia Guzmán, hace el siguiente comentario en una nota al calce:
    Por "si mismo" se entiende "self", frecuentemente traducido al español (incorrectamente) como "el yo". En inglés se enfatiza la diferencia entre el "I" (el sujeto) y el "self" (el objeto); éste último es el yo reflexivo. El "yo" es la autoconstrucción de la persona en la conciencia de si mismo.
    (Termina la cita) Como ves, definir el concepto de "infierno" como una atomización del yo, lleva irremediablemente a la conclución de que este "yo atomizado", viene siendo una autoconstrucción (en este caso patológica) del si mismo, la locura, pues. En fin, no me queda mas que agradecer tu atención y agradecer que seas un ser tan agudo, tan culto y tan sensible.
    Saludos, y espero que sigamos platicando.
    Recibe un abrazo

  • balmyz | 25/08/2008 (23:50)

    Hola jorgerene.

    Así es, el intercambio de ideas es una calistenia muy recomendada para mantener la agilidad cerebral. En mis correrías de trabajo por el continente sudamericano escuché llamar a este ejercicio «batir el chuño». Sudamérica es un caldero de culturas y el chuño, voz indígena si las hay, se refiere a una forma de preparar las patatas para que su utilidad se prolongue en el tiempo (una especie de refrigerador autóctono sin frío) y también al nombre de la preparación de un postre con los almidones del tubérculo, una especie de flan o "leche asada" cuya mayor dificultad consiste en saber batirlo para evitar que se formen grumos. La similitud con el cerebro o mejor aún con la mente se presenta en que si dejas de «batir» la mente con ideas, se endurece y forma grumos con el resultado de un anquilosamiento semejante a la muerte. Gracias por darme alimento para el pensamiento.

    Respecto al intento de salir del «sistema» que nos tiene atrapados, en mi opinión, no es posible lograrlo y en el caso que lo hiciéramos no sabríamos cómo vivir hasta que hayamos creado otro «sistema» igual o similar. El caso es que somos nosotros mismos los que creamos nuestro entorno y las virtudes y falencias que nos componen tienden a repetirse. Desde que salimos de las cuevas o bajamos de los árboles o fuimos desalojados del Edén, elige lo que más te parezca correcto, los hombres (y aquí hago uso del correcto español en que abarco ambos sexos), hemos ensayado diferente modos de movernos en sociedad, con el mismo resultado: clamamos la igualdad pero, para caer en un lugar común, siempre hay algunos que son más iguales que otros y aprovechan la oportunidad. Desde un punto de vista sutilmente cínico, creo que es mejor tomar la ocasión que nos toca vivir en su máxima extensión y obrar rectamente según nuestra conciencia pero no esperando demasiados cambios espectaculares en corto tiempo. Sí que los habrá, pero eso llevará eones y muchas generaciones.
    El rechazo por la religión me parece un ejercicio que no produce resultados positivos; para el 'rechazante' sólo puede crearse molestia y desazón y para el gran Leviatán de la estructura religiosa secular es como un minúsculo mamífero mordisqueando la gruesa piel de dinosaurio. Las religiones siempre existirán porque de alguna manera la mayoría de los seres humanos necesitamos de una expresión que nos haga sentir que pertenecemos... es la expresión concreta de ese abstracto sentimiento de vacío que llevamos dentro nuestro y nos hace confundir misticismo (éxtasis o arrobamiento espiritual) con superstición (tres genuflexiones traen el triple de bienestar que sólo una).
    La religión es un tema que a veces (las más) ha llevado como acompañante la intransigencia. Definimos una deidad y defendemos «nuestra» definición con uñas, dientes y armas. Flaco servicio le hacemos. Cuando nos internamos en un estudio comparativo de las religiones nos sorprende (o quizá no) el paralelismo que las
    componen y más aún cuando comenzamos a remontar el río de las creencias humanas, más y más nos adentramos en una similitud total hasta que llegamos a un punto, muy anterior a todas las creencias existentes, en donde encontramos las verdades en que se basan todas ellas.
    Gilgamesh, Beowulf, las Vedas, por nombrar sólo algunos antiguos escritos ya pre-formaban las creencias actuales, dentro de un marco mágico por supuesto, dada la cultura imperante en esos momentos, pero no menos similar. Y esto es lógico: de ser real todo el entorno «religante» no puede ser más que uno sólo ya que se refiere a los seres humanos que por debajo del barniz de la cultura que nos tocó en suerte, somos absolutamente iguales: inseguros, vulnerables y totalmente dependientes del medio en que nos desarrollamos.
    En el caso de la herencia cristiana que ha conformado la psiquis occidental desde la antigüedad todo parecía funcionar correctamente hasta que Constantino tuvo su famosa visión, desde ese momento, como si Ahriman hubiera decidido intervenir o en nuestra concepción, si Lucifer hubiera conseguido licencia para inmiscuirse, la madre de todos los desatinos entró en la iglesia y la determinó como la conocemos
    actualmente. De todos modos, y a pesar de ello o quizá a causa de ello, ¿quién puede saberlo?, esa misma situación sirvió, y sirve, para purificarla y darle el aval de credibilidad, en su propia debilidad, que un creyente exigente puede requerir. La faceta de «opio de los pueblos» necesita de un componente político que sólo le pueden dar los mismos seres humanos en su característica de manada. Y por supuesto, esta opinión, absolutamente sin valor por ser individual y personal, es solo un puntillo de controversia en un tema altamente volátil y mejor tratado por mentes más preparadas para ello.
    No he tenido la oportunidad de conocer el trabajo del Dr. Llinás, catalán de origen su apellido, pero por lo que mencionas y algo que pude leer al vuelo no me sorprenden sus hallazgos. No sé si has leído acerca del Mito de la Caverna de Sócrates contado por Platón, entre otra miríada de interpretaciones a cual más maravillosa se puede considerar, a través de este mito, que la mente y el cerebro son dos cosas separadas,
    en realidad esta idea es posible que sea más antigua todavía: el actor y su instrumento. Llinás parece no aceptar esta situación lo que lo ubica en lo normal del mundo científico que se atiene sólo a las pruebas y dado que nadie ha podido encontrar la mente dentro del cuerpo humano, no se la acepta como real, claro
    que tampoco hemos encontrado pensamientos dentro del cuerpo humano pero como dejan una impronta pronunciada en el mundo acabamos por darnos por vencidos y los aceptamos.
    La explicación literaria de la Sra. Eugenia Guzmán es por demás de correcta y de alguna manera identifica esa dualidad mente-cerebro en que el Yo y la percepción del Yo se desarrollan. Además, pareciera como si se nos hubiera «condenado» a mirar al universo REAL a través de pequeños agujeritos llamados sentidos que nos proporcionan información distorsionada, o al menos extremadamente escasa, de la realidad pero de una manera tan convincente que llamaríamos loco a quien desafíe las «pruebas» de nuestros sentidos.

    Esto se debe, probablemente, a lo imbricadas que están ciertas realidades con el incierto territorio de la irrealidad. Me agrada la imagen de la realidad como un metro cuadrado dentro del cual los seres humanos vivimos, algunos, la mayoría, en el medio de ese espacio, otros en los bordes. La percepción de quienes habitan en el medio es de «verdadera» realidad todo a su alrededor. Por otro lado, quienes viven en los bordes perciben la verdadera realidad en la parte que les corresponde pero también tiene experiencia de otra realidad, afuera de la «realidad real», que no pueden explicar sino desmañadamente y sin pruebas por lo que los consideramos «raros» si no totalmente orates.
    Como ves, estos temas dejan el sabor a poco por más que lo tratemos... si aún estás leyendo esta larga perorata debo agradecerte tu paciencia, probablemente éste no sea el lugar para este tipo de conversación dada mi tendencia a extenderme sin darme cuenta (Stephen King contaba que deseaba escribir un cuento corto pero siempre le salía una novela de varios tomos. Con excepción del talento me pasa lo mismo).
    Agradezco infinitamente tus palabras, inmerecidas por cierto, y retribuyo mi alegría de encontrar un interlocutor que no mira estos temas, algo intrincados y a veces poco redituables en el corto plazo, como aburridos o peor aún, una levadura corrupta.

    ¡Gracias mil!

    Un abrazo.

  • jorgerene | 10/10/2008 (03:11)

    Hola Balmiz:
    Tenía algún tiempo de no acceder a este sitio, y no había leído tu respuesta, como siempre: pródiga en erudición e inteligencia, y que me ha provocado, por lo menos, el impulso de leer "El mito de la caverna", que no conocía (perdón por mi ignorancia, en realidad, soy sólo un ignorante que le gusta leer), y me encantó, y es verdad lo que propones, y entiendo tu recelo hacia la ciencia pero, es el asidero más sólido que conozco. Personálmente creo que nuestro anhelo ancestral hacia lo mágico, lo inasible, puede muy bien satisfacerse con el Arte: me parece que nuestro afán por transmitir lo que consideramos "belleza" (la obra de Arte), o nuestra fruición al consumir tal o cual manifestación artística puede llevarnos un poco más allá de lo que consideramos, por lo menos la realidad convencional y aburrida de nuestro mundo moderno, y nos permite atizbar, aunque sea en forma somera, lo que pudiese ser una experiencia "mística" o "extrasensorial", por lo menos, extraordinaria. A mí me pasa eso, y desde los dos polos: como creador y como consumidor de arte, y creo que es algo de lo más noble que ha producido el género humano, algo que, por cierto, no hacen los animales.
    Ahora bien ¿es un proceso de la mente o del cerebro? eso es algo que se seguirá discutiendo por mucho tiempo, eso sin contar que algunos incluyen a un hipotético "espíritu", lo que complica más las cosas. Por eso me quedo con el cómodo asidero de la ciencia, que no es tan complicado (por lo menos para mí). Últimamente me he estado complicando la existencia con temas de Estética, en especial con el punto de vista de Umberto Eco, quien postula la apertura de la obra de arte como signo de crear diversas posibilidades de interpretación. Incluso los lenguajes artísticos actuales son tan complejos, que se ha vuelto lugar común el acudir a las ciencias de las probabilidades para poder manejar el extenso número de posibilidades que da el material del que dispone hoy el artista. Al complicarse el material, se complica la comprensión del consumidor, pues los lenguajes tradicionales (tonalidad, figurativismo, etc.) han sido superados por las necesidades actuales, por lo que se exige del público una actitud más activa que en el pasado, y para saber como comunicar al público el mensaje estético que se pretende transmitir, se acude a las teorías de la información y de la comunicación, mucha complejidad.....
    Pero (para variar me salgo del tema)

  • jorgerene | 10/10/2008 (03:18)

    ¿el artista se comunica con la mente, con el cerebro, con el espíritu? ¡que complejo es todo ésto! Resumiendo: creo que el Arte, es una opción válida para satisfacer nuestro afán por lo mágico, por lo menos para mí, puedo muy bien prescindir de las religiones y todas esas mariguanadas, finálmente el objetivo es el mismo.....

Si prefieres firmar con tu usuario, entra

Haz el tuyo

Comentario
Inserta un emoticono

Buscar en este blog

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

Enlaces

Este blog aún no tiene enlaces