19 Abr 2008
¿Por qué será, mamá, por qué será
que el mosquito pica y después se va?
¡No sé, José, no lo sé,
quizá porque la gana se le dé!
Entonces, mamá, ¿por qué será
que zumba de noche cuando no se ve?
¡No sé, José, no lo sé,
quizá porque músico se sentirá!
Entonces, mamá, ¿por qué…?
¡Basta José de preguntar por qué!
Pero mamá, si no pregunto por qué
¿cómo aprenderé?
Sobre este blog...
Diario íntimo, filosofía profunda y llana, de_mente errante y escritura en desvarío y rácana.
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Hay 4 comentarios
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Anónimo | 20/04/2008 (15:30)
seria buena idea preguntarle a nuestros papas lo que no sepamos pero no hacer preguntas tan estupidas porfavor pregunten algo menos tarado si
balmyz | 20/04/2008 (21:14)
Hola Anónimo:
Creo que el deseo de que los humanos seamos inteligentes desde nuestra concepción es un anhelo de la especie, lamentablemente, debemos enfrentar la realidad y aceptar que nuestros conocimientos son acumulativos y varían en forma directa al tiempo vivido.
Quizá esa tontería infantiloide (el nombre define con claridad su pertenencia) que nos asiste a todos y a cada uno de nosotros no es más que una forma de mostrar uno de los caminos a recorrer para la obtención de una sabiduría que de otra manera no es obtenible, pues no es infusa, ni dejada en herencia.
Miguel.
Kaliro | 21/04/2008 (16:19)
La idea es buena, y tu explicación ya ha eliminado cualquier tipo de duda. A mí me parece que cuando los niños están en la 'edad del por qué' están en una edad preciosa. Lo malo viene cuando se llega a la época en que creemos saberlo todo y no preguntamos bien por vergüenza, bien por prepotencia (el peor de los casos). No dejemos nunca de preguntar y de aprender.
balmyz | 21/04/2008 (21:42)
Hola Kaliro:
Va sin de decirlo que estoy de acuerdo con lo que escribes. A veces puede ser incómoda una criatura preguntona pero siempre es motivo de alegría por muchas razones entre las que no son las menores poder discernir curiosidad y el deseo de obtener conocimientos, aunque esto aún no está claro en sus mentes. Efectivamente, cuando la sociedad desarrolla una cultura de vergüenza ante la pregunta por «parecer» ignorante o el pretender ser el «dueño» de la verdad es cuando en realidad estamos cometiendo suicidio intelectual.
Miguel.
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